Mantenimiento fotovoltaico: la importancia de un acceso seguro a las instalaciones

España es un país líder en instalaciones fotovoltaicas. No solo en el ámbito industrial, también en el entorno familiar, porque se estima que uno de cada cinco propietarios en el país tienen ya instaladas placas solares o han iniciado el proceso para su implementación en el hogar —solicitando información, iniciando los trámites o planteándoselo seriamente—. De ahí que los trabajos de mantenimiento sean también muy importantes para asegurar la limpieza y máxima eficiencia de estos sistemas de generación de energía renovable.

En concreto, se recomienda limpiar los paneles entre una y dos veces al año, según su ubicación y las condiciones ambientales a las que estén expuestos. Las revisiones técnicas, por su parte, deben realizarse al menos cada uno o dos años. Todo ello refuerza la necesidad de disponer de sistemas de seguridad para trabajos en altura que permitan a los operarios acceder a las instalaciones de forma controlada y realizar el mantenimiento fotovoltaico con total seguridad.

Placas solares fotovoltaicas en una cubierta verde con una barandilla de seguridad metálica perimetral

Razones por las que es esencial un acceso seguro a las instalaciones fotovoltaicas

Para captar la máxima luz solar sin interferir en otras actividades, los sistemas fotovoltaicos suelen instalarse sobre edificaciones como bloques de viviendas o naves industriales. Por ello, sus tareas de mantenimiento —como la limpieza de módulos, la inspección de conexiones, la sustitución de componentes o los diagnósticos termográficos— requieren trabajar en altura y sobre superficies que pueden presentar pendiente, ser resbaladizas o resultar inestables.

En la mayoría de los casos, se trata de cubiertas y tejados situados a gran altura, donde los operarios están expuestos a riesgos evidentes: caídas, accidentes, condiciones climáticas adversas o incluso peligros eléctricos. Por ello, para las empresas encargadas del mantenimiento fotovoltaico, el uso de sistemas de seguridad para trabajos en altura no es una opción, sino una obligación legal destinada a prevenir incidentes y proteger a sus trabajadores.

De forma general, estas soluciones deben cumplir con lo especificado por la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, el RD 1215/1997 (modificado por el RD 2177/2004) sobre Requisitos de Seguridad para trabajos en altura y el RD 614/2001 sobre la Protección de los trabajadores frente al riesgo eléctrico. Normativas que exigen adoptar sistemas de protección colectiva y, cuando estas no sean posibles, sistemas de protección individual contra caídas, como las líneas de vida.

¿Qué aportan en estos casos los sistemas de seguridad de trabajos en altura?

El uso de sistemas que garanticen un acceso seguro a las instalaciones fotovoltaicas permite:

  • Prevenir accidentes por caídas mientras se realizan los trabajos de inspección, limpieza o reparación.
  • Crear rutas de tránsito seguras sobre cubiertas, techos o estructuras inestables.
  • Ejecutar trabajos programados o inmediatos según lo establecido por la ley.
  • Reducir tiempos y costes asociados a los riesgos o a paradas técnicas —por la ausencia de condiciones seguras—.

Una adecuada planificación de estas actividades minimiza los riesgos asociados a las características de la cubierta —como superficies resbaladizas o con elevada inclinación— y protege al trabajador frente a condiciones meteorológicas adversas, tales como humedad, viento o bajas temperaturas.

Escalera y plataforma de acceso de metal sobre un tejado inclinado con paneles solares

¿Qué sistemas de seguridad para trabajos en altura suelen utilizarse en el mantenimiento fotovoltaico?

Protección colectiva

Para los trabajos de mantenimiento fotovoltaico en instalaciones, la normativa de prevención de riesgos laborales prioriza siempre la protección colectiva frente a la individual. Por ello, a continuación, detallamos las características de los principales sistemas de seguridad trabajos en altura de esta modalidad:

Sistemas perimetrales de protección (barandillas)

Es el sistema más común y eficaz, ya que las barandillas se instalan en el borde de la cubierta para evitar caídas al vacío. Por normativa, estas deben tener una altura mínima de 90 centímetros, contar con un listón intermedio y un rodapié para evitar también la caída de herramientas u otros objetos.

En Abrake contamos con Kee Guard®, barandillas de seguridad para cubiertas que destacan por su facilidad de instalación y alta calidad. De hecho, no solo cumplen con las normativas nacionales y europeas para estos sistemas de protección colectiva (UNE-EN 13374 y UNE-EN ISO 14122) sino que incluso la superan para ofrecer una seguridad reforzada.

En concreto, esta solución cuenta con un sistema modular que se amolda a prácticamente cualquier techo que tenga una pendiente de hasta 10 grados. De ahí que, además de ofrecerse en un diseño estándar, también se adapte a sistemas inclinados y curvados e incluso cuente con una versión abatible. ¡Así que es ideal para acceder a zonas que requieren una protección más discreta, como aquellas en las que se encuentran las instalaciones fotovoltaicas!

Plataformas y pasarelas técnicas

En muchas ocasiones, las cubiertas de las naves industriales donde se encuentran las instalaciones fotovoltaicas no fueron diseñadas para ello, por lo que el acceso puede ser bastante complicado. Para estos casos, el sistema de seguridad de trabajo en altura más recomendado es una plataforma o pasarela técnica, pues permite compensar la geometría del entorno y distribuir el peso del operario y las herramientas, así como canalizar de forma segura el tránsito durante los trabajos de inspección y limpieza.

Para estos casos, en Abrake contamos con dos sistemas de seguridad modulares para cubiertas que combinan movilidad, adaptabilidad y seguridad. De hecho, todos ellos cumplen con la normativa UNE-EN 14122 y UNE-EN 516 en lo que respecta a la seguridad de las máquinas, de medios de acceso permanentes a máquinas, de accesorios prefabricados para cubiertas, así como de instalaciones para acceso a tejados, pasarelas, pasos y escaleras. Y también presentan diseños modulares que los hacen tremendamente sencillos de instalar.

Son los siguientes:

  • Kee Walk®: es un sistema de pasarela modular pensado para ofrecer un paso cómodo y seguro en cubiertas industriales. Con superficie de paso en nailon reforzado con fibra de vidrio montada sobre carriles de aluminio, facilita el deshielo de la nieve y resiste muy bien al fuego. Su sistema modular permite añadir, si se desea, barandillas a uno o ambos lados de la pasarela. Y también puede compensar inclinaciones de cubierta hasta los 35º, manteniendo la superficie de paso siempre horizontal.
  • Kee Platform®: es una plataforma de trabajo modular que se monta a medida según el entorno de trabajo. Se puede colocar anclada a la cubierta o contrapesada para evitar goteras; y permite acceder de forma segura en altura, sorteando obstáculos y nivelando inclinación.

Protección individual

Dado que los trabajos de mantenimiento fotovoltaico realizan en altura y sobre superficies que pueden presentar pendiente, ser irregulares, resbaladizas o inestables, lo más habitual dentro de la protección individual es emplear líneas de vida. Son sistemas de anclaje certificados que conectan al operario con un elemento de amarre o anticaídas mediante un arnés, permitiéndole desplazarse de forma continua por toda la zona de trabajo y sin riesgo de descolgarse en ningún momento.

Operaria con casco amarillo y arnés de seguridad conectada a un sistema anticaídas contrapesado en una azotea

A continuación, detallamos las características de los diferentes tipos de sistemas de seguridad para esta clase de trabajos en altura:

Líneas de vida horizontales

Son habituales en trabajos realizados sobre cubiertas industriales o tejados de edificios residenciales que cuentan con pequeñas instalaciones fotovoltaicas. Las más comunes son las líneas de vida de cable, formadas por uno o varios cables de acero fijados a un sistema de anclajes. Este diseño permite que el trabajador se desplace con libertad y continuidad por  zonas de intervención limitadas, lo que las convierte en una buena solución  para cornisas, cumbreras, pasarelas técnicas o perímetros de trabajo.

Como alternativa dentro de esta misma categoría, existen también líneas de vida horizontales con raíl rígido. En este caso, un perfil metálico actúa como guía de desplazamiento y minimiza la deformación en caso de caída. Por ello, son especialmente adecuadas en entornos donde no hay suficiente distancia de caída, como edificios de una planta o marquesinas de aparcamientos.

Líneas de vida verticales

Aunque el trabajo se hace en horizontal, estos sistemas de seguridad son necesarios para garantizar el acceso mediante escaleras a las instalaciones fotovoltaicas —sobre todo, las ubicadas en torres, fachadas, cubiertas o plataformas elevadas—. Por lo tanto, el operario se ancla a la línea de vida vertical antes de subir a la escalera, y esta le debe proteger de cualquier caída según lo especificado por la norma EN-353 sobre Equipos de protección individual contra caídas en altura.

Líneas de vida temporales

Se emplean cuando el mantenimiento fotovoltaico es puntual, las instalaciones son de pequeña escala o las cubiertas no cuentan con un sistema de seguridad permanente para trabajos en altura. Estos equipos incluyen cintas o cables portátiles certificados según la normativa UNE-EN 795:2012, así como trípodes o pescantes temporales diseñados para intervenciones en borde.

Puntos de anclaje fijos

Es habitual que, al tratarse de una actividad periódica, se recurra a sistemas combinados que faciliten el mantenimiento fotovoltaico. Estos pueden integrar una línea de vida vertical para el acceso, una línea horizontal para el desplazamiento por la superficie y puntos de anclaje adicionales en zonas especialmente críticas.

Detalle de dos puntos de anclaje para línea de vida instalados sobre una cubierta de chapa metálica nervada

La importancia de los sistemas de seguridad para el mantenimiento fotovoltaico

El mantenimiento fotovoltaico es esencial para asegurar la eficiencia y la vida útil de las instalaciones solares, y solo puede realizarse con garantías mediante sistemas de seguridad para trabajos en altura que aseguren un acceso controlado y conforme a la normativa.

Aunque la protección individual pueda ser eficaz en determinados entornos de trabajo con instalaciones limitadas, lo aconsejable para este tipo de trabajo siempre será la protección colectiva.

Contar con soluciones certificadas —como barandillas, pasarelas o dispositivos de protección individual— reduce riesgos y mejora la eficacia de las intervenciones. La seguridad es, por tanto, un requisito fundamental para cualquier trabajo en cubiertas o estructuras elevadas.

En Abrake somos especialistas en soluciones de protección, asesoramiento técnico y prevención de riesgos en altura. Si quieres garantizar la máxima seguridad de tus equipos, contáctanos y descubre cómo podemos ayudarte.

 

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