La jerarquía de protección anticaídas establece los controles a implementar en orden de prioridad para evitar accidentes en el trabajo. Hoy en día, los accidentes por caídas a distinto nivel en los trabajos en altura siguen siendo una de las principales causas de muerte a nivel laboral. Se considera trabajo en altura a todos aquellos que se efectúan a dos metros del nivel del suelo y suponen un riesgo de caída. Las cubiertas son una zona de trabajo muy habitual para todo el tema de mantenimientos y puesta a punto de los edificios. En los últimos años, el nivel de concienciación de las empresas a nivel de prevención de riesgos laborales ha mejorado muy notablemente.
Según la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales un experto en seguridad laboral deberá realizar una exhaustiva evaluación de riesgos antes de que el operario comience a desarrollar su trabajo. A partir de aquí, se deberán seleccionar los sistemas de protección más adecuados en función de la jerarquía de protección anticaídas.

Cuál es la jerarquía de protección anticaídas
Pero… ¿Sabemos qué es la jerarquía de protección anticaídas? Se trata fundamentalmente del estándar de referencia para medidas de seguridad que establecen los controles que han de ser implementados. Éstos se establecerán en orden de preferencia y no serán excluyentes entre sí, a fin de evitar accidentes en el puesto de trabajo.
1. Eliminación o sustitución.
Establece que siempre que podamos evitar el peligro, ya sea eliminando la práctica de trabajo de riesgo, ya sea sustituyéndola por una práctica alternativa más segura, se ha de hacer. Esto puede aplicarse, dependiendo del caso, realizando la acción concreta a ras de suelo o cambiando un determinado proceso o secuencia de trabajo por otro con mayores garantías. Por ejemplo, en lugar de subirse a una escalera para reparar una farola, se puede diseñar la farola para que se pueda bajar a nivel del suelo. Este acto elimina la necesidad de trabajar en altura y así el riesgo de caída relacionado.
2. Protección colectiva pasiva contra caídas.
Significa separar el peligro de los trabajadores mediante sistemas de seguridad como barandillas de seguridad, saltos de lobo, puertas de seguridad industriales, protecciones anticaídas para claraboyas, plataformas de trabajo, pasarelas de seguridad para cubiertas frágiles, etc. Estos sistemas se definen colectivos porque protegen a todo el mundo al mismo tiempo, y pasivos porque el usuario estará protegido en todo momento sin necesidad de realizar una acción activa para protegerse. En la jerarquía de protección anticaídas se prioriza la seguridad colectiva ante la individual para así obtener una mayor defensa del personal. En las soluciones de protección colectiva encontramos la normativa UNE-EN ISO 14122:2017 de seguridad de las máquinas, la cual regula: selección de medios de acceso fijos y requisitos generales de acceso (1); plataformas de trabajo y pasarelas (2); escaleras, escala de escalones y guardacuerpos (3) y escalas fijas (4).
3. Restricción individual activa anticaídas.
Implica asegurar al trabajador con un sistema de anclaje lo suficientemente corto como para prevenir el peligro de posible caída. El usuario estará restringido en su movimiento y no podrá llegar a pisar el vacío. Este tipo de sistemas se define activo porque requiere que el usuario se conecte activamente para poder estar protegido. Al requerir una acción voluntaria para funcionar, es un sistema individual, ya que protege sólo a quien esté conectado.
4. Detención individual activa anticaídas.
También en este caso se trata de asegurar al trabajador con un sistema de anclaje, destinado a detener la caída de una persona una vez que ésta se haya producido a fin de impedir un impacto del usuario contra objetos y/o el suelo. En este caso el sistema no previene el accidente, sino que sólo limita sus consecuencias negativas. Tal es el caso, por ejemplo, de las líneas de vida horizontales, líneas de vida de raíl rígido, anclajes móviles, etc. En los equipos de protección individual nos encontramos las normas:
- UNE-EN 795:2012 de equipos de protección individual contra caídas- dispositivos de anclaje, la cual regula: puntos de anclaje (A), anclajes móviles (B), líneas de vida permanente (C), líneas de vida de raíl (D) y peso muerto (E).
- UNE-EN 361:2002 que regula los arneses anticaídas.
- Todos los equipos de protección individual llevarán el marcado CE que garantiza que cumplen con los requisitos mínimos de seguridad y salud que requiere el Reglamento UE 2016/425.
5. Controles administrativos.
Se trata de procedimientos variados dirigidos a advertir a las personas que trabajan en un espacio determinado de los posibles peligros de caída a los que se exponen. Por ejemplo, luces, sonidos, señales de advertencia, formación, rotación de trabajadores, etc. Estas medidas funcionan solo cuando el personal que realiza el trabajo es extremadamente preparado y las conoce en todos sus detalles.

En Abrake, todos nuestros sistemas de protección se diseñan e instalan siguiendo la jerarquía de protección anticaídas. Nuestros expertos empiezan identificando los posibles riesgos de caída para, posteriormente, proponer un sistema completo de soluciones y recomendaciones que recorren todos los niveles de la jerarquía.
Llámanos y te asesoraremos sobre la mejor solución de seguridad y protección colectiva para tu proyecto o instalación.